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Qué hacer si te despiden sin justa causa

1 de junio de 2026 · QPAlliance — Área de Litigio Laboral · 4 min de lectura

Trabajador colombiano recibiendo asesoría legal tras un despido sin justa causa

En Colombia, el despido sin justa causa ocurre cuando un empleador termina unilateralmente el contrato de trabajo sin invocar ninguna de las causales taxativas previstas en el artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo, o cuando invoca una causal que, al ser examinada, no logra sostenerse con pruebas. A diferencia de un despido con justa causa —donde el trabajador incurrió en una falta grave debidamente comprobada—, aquí la terminación responde a decisiones empresariales como reestructuraciones, reducción de personal o, simplemente, la voluntad del empleador de no continuar la relación. La ley no prohíbe este tipo de despido, pero sí le impone al empleador una consecuencia económica clara: el pago de una indemnización tarifada, calculada según el tipo de contrato y la antigüedad del trabajador.

Lo primero que debe hacer un trabajador despedido es revisar con cuidado la carta de despido: qué causal se invoca (si es que se invoca alguna), la fecha exacta de terminación y si está firmada por quien tiene la facultad de representar al empleador. Esta carta es la prueba principal en cualquier reclamación posterior, y su ausencia —o su vaguedad— generalmente juega a favor del trabajador. En paralelo, es importante verificar que la liquidación entregada incluya la totalidad de las prestaciones sociales causadas: cesantías, intereses sobre cesantías, prima de servicios y vacaciones proporcionales, además de los salarios pendientes de pago hasta la fecha de terminación.

El trabajador cuenta con un plazo de tres años, contados desde la terminación del contrato, para reclamar judicialmente sus derechos laborales, según el término de prescripción previsto en el artículo 488 del Código Sustantivo del Trabajo. Sin embargo, actuar rápido tiene ventajas prácticas: la evidencia (correos, mensajes, testigos) se conserva mejor, y el cálculo de intereses moratorios a favor del trabajador comienza a correr desde la terminación del contrato, no desde el momento en que se presenta la reclamación. Dejar pasar los meses no beneficia al trabajador, aunque el plazo legal todavía no haya vencido.

La indemnización por despido sin justa causa está regulada en el artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo y su monto depende de dos variables: el tipo de contrato (a término fijo, a término indefinido o por obra o labor) y, en los contratos a término indefinido, la antigüedad del trabajador al momento del despido. En términos generales, entre mayor sea el tiempo trabajado, mayor es el número de días o meses de salario que debe reconocer el empleador. Este cálculo, sin embargo, no es un ejercicio mecánico: entran en juego el salario base de liquidación, que puede incluir factores salariales adicionales al sueldo básico según cómo se haya pactado la remuneración.

Existen además categorías de trabajadores que gozan de una protección reforzada frente al despido, conocida como estabilidad laboral reforzada: mujeres en estado de embarazo o en licencia de maternidad, trabajadores con fuero sindical, personas con limitaciones de salud debidamente calificadas y quienes se encuentran próximos a cumplir los requisitos para pensionarse. En estos casos, el empleador debe solicitar autorización previa ante el Ministerio del Trabajo o el juez laboral antes de terminar el contrato, y su ausencia puede dar lugar no solo a la indemnización ordinaria, sino también al reintegro del trabajador y al pago de los salarios dejados de percibir durante todo el proceso.

Antes de acudir a un juzgado, muchos trabajadores optan por agotar una etapa de arreglo directo o conciliación, ya sea directamente con el empleador o ante un centro de conciliación autorizado. Si no hay acuerdo, o si el trabajador prefiere no intentar esta vía, el siguiente paso es presentar una demanda laboral ordinaria ante el juez laboral del circuito. Contar con representación jurídica desde el inicio ayuda a estructurar correctamente la demanda, calcular con precisión las pretensiones económicas y anticipar los argumentos que probablemente usará el empleador en su defensa.

Si te despidieron sin justa causa, no dejes pasar los plazos ni firmes una liquidación sin haberla revisado. En QPAlliance ofrecemos una asesoría inicial gratuita para analizar tu caso, calcular lo que realmente te corresponde y definir la mejor estrategia para reclamarlo. Cuéntanos tu caso y un abogado laboralista te contactará a la brevedad.