Para entidades públicas
¿Su entidad enfrenta un litigio a escala?
Las entidades públicas enfrentan una forma particular de litigio a escala: acciones de grupo, acciones populares y derechos de petición presentados por muchos ciudadanos a la vez, casi siempre sobre el mismo hecho o la misma decisión administrativa. Acompañamos a la entidad en la respuesta coordinada a ese volumen.
Qué significa litigio a escala para una entidad pública
Cuando una misma decisión, omisión o política administrativa afecta a un grupo amplio de personas, es frecuente que varias de ellas acudan a las mismas figuras legales para reclamar. El resultado es un volumen de procesos o solicitudes que comparten el mismo origen, aunque cada una llegue por separado y en momentos distintos.
Responder cada caso de forma aislada, sin identificar el patrón común, multiplica el esfuerzo y el riesgo de dar respuestas inconsistentes entre sí. Por eso, este tipo de litigio a escala exige una estrategia de respuesta coordinada desde el principio.
Acciones de grupo y acciones populares
Las acciones de grupo y las acciones populares, reguladas por la Ley 472 de 1998, permiten reclamar de forma colectiva cuando un mismo hecho afecta a un número plural de personas o a derechos colectivos. Cada acción tiene sus propios requisitos de procedencia, términos y trámite, que deben evaluarse caso por caso junto con un equipo jurídico — este contenido es informativo y no reemplaza esa evaluación puntual.
Derechos de petición masivos
El derecho de petición, regulado por la Ley 1755 de 2015, obliga a toda entidad pública a responder las solicitudes que recibe. Cuando ese derecho se ejerce en volumen — muchas peticiones similares en poco tiempo, generalmente sobre el mismo asunto — la entidad necesita un criterio de respuesta unificado, además de control sobre los términos aplicables a cada solicitud según su naturaleza.
Cuándo suele aparecer este volumen
Un cambio en una política pública, una obra que afecta a una comunidad o una decisión administrativa que se aplica de forma general suelen ser el origen de este tipo de litigio a escala. La entidad rara vez recibe un solo reclamo: recibe muchos, con variaciones menores de redacción pero el mismo fondo.
Identificar ese patrón común desde las primeras solicitudes, en vez de esperar a que el volumen crezca, es lo que permite responder con un criterio jurídico sólido y consistente a lo largo de todo el proceso.
Cómo acompañamos a la entidad
Empezamos por agrupar las solicitudes o procesos según el hecho o la tesis jurídica que comparten, para definir un criterio de respuesta consistente en vez de resolver cada uno de forma aislada. Cada expediente se administra dentro de ELENA, nuestra plataforma jurídica propia, que da visibilidad completa de plazos y estado de cada trámite sin importar cuántos estén activos a la vez.
Ética y manejo de conflictos de interés
QPAlliance también representa a personas naturales que pueden tener reclamos frente a entidades públicas. Por eso evaluamos cada posible acompañamiento a una entidad antes de aceptarlo: no representamos a una entidad en un asunto donde ya representemos a un reclamante de ese mismo caso, y asignamos equipos distintos a cada tipo de representación para evitar cualquier conflicto.
Si al evaluar un posible encargo identificamos un conflicto directo con un caso vigente, lo informamos de inmediato y no aceptamos el encargo. Esa verificación ocurre antes de iniciar cualquier acompañamiento, no después.
Si su entidad enfrenta un volumen creciente de acciones o peticiones sobre el mismo asunto, conversemos antes de que cada caso se litigue por separado. Entre antes se defina un criterio común de litigio a escala, más fácil es sostenerlo frente a todos los casos.
Contáctenos